PENSAR EN POSITIVO
Este verano ha llegado a mis manos un libro de OTRO TIPO DE AJEDREZ. El título del libro es Juegos y problemas de ajedrez para Sherlock Holmes. El autor no es ni Kasparov, ni Anand, ni Shirov, ni Nunn, ... No, creo que el autor debe ser sencillamente un aficionado a otro tipo de ajedrez

En los últimos años, he tenido la deformación profesional de pensar en positivo en lo que se refiere al estudio del ajedrez. Esto es, por ejemplo, analizar aperturas o partidas de grandes maestros o estudiar finales.
Sin perder el tiempo analizando otras líneas de aperturas que sabía que nunca las utilizaría; o enfrascándome en las multitudes de posibilidades de finales de partida; o considerando las posiciones de medio juego o final que pueden derivarse de cada línea de apertura y el plan adecuado que merece cada una de éstas. En definitiva, en los últimos años me he dedicado a lo práctico. Craso error.
Desde hace tiempo se ha ido diciendo del ajedrez que es deporte, juego, arte, ... Raymond Smullyan que atribuye a Sherlock Holmes la frase “Cuando uno ha eliminado lo imposible, todo lo que queda, aunque improbable, debe ser verdad”; nos ofrece una visión diferente del ajedrez. A lo largo del libro se nos presenta a Sherlock Holmes como un gran aficionado al ajedrez, que utiliza como medio para “activar sus neuronas”. Sherlock Holmes enfrasca al lector a problemas aparentemente insolubles para su amigo Watson y que a través de “una muy depurada lógica” nos ofrece la solución.

Y como no puede ser menos, los “términos ajedrecísticos o lógicos” que inventa y nos ofrece Smullyan  a lo largo del libro; yo me pregunto, ¿cómo antes no he pensado en ello?.

Plantearé un caso concreto que aparece en el libro:

Le pregunta el Doctor Watson a Sherlock Holmes:

- ¿Todos los problemas retrospectivos se solucionan teniendo en cuenta en primer lugar cuál fue la última jugada?

- ¡Oh , no! –contestó Holmes -. En muchos de estos problemas no hay manera de asegurar cuál fue la última jugada. Sin embargo, se puede determinar una jugada –o secuencia de jugadas- que haya tenido lugar en algún momento en el pasado de la partida, ...

- ¿Puede darme un ejemplo? preguntó Watson.


Holmes pensó durante unos minutos y mostró la posición de arriba.

La pregunta es: ¿En qué casilla fue comida la dama blanca?

Watson observó la posición y razonó de la siguiente manera:

- Bien, Holmes, veo que las blancas no tienen su dama, ni ambos alfiles, ni un caballo. Ahora bien, se pueden justificar dos piezas comidas con los peones negros en e6 y h6; el primero proviene de d7 y comió una pieza en e6, y el segundo viene de g7 y comió una pieza en h6. Pues bien, ninguno de los alfiles pudo haber salido del tablero al ser comido por estos peones, ya que el alfil que estaba en c1 estaba encerrado por los peones en b2 y d2 que aún no se han movido, y el que estaba en f1 estaba protegido por los peones en e2 y g2.

- Bien Watson – terció Holmes – me alegro de que haya podido verlo usted mismo.

- Elemental, mi querido Holmes –no pudo evitar bromear Watson-. Sin embargo, creo que mi razonamiento no me lleva más adelante. Está bien, ahora vemos que las piezas blancas comidas en e6 y h6 son: la dama y uno de los caballos.

- Bien –dijo Holmes-. Si le parece bien, le proporcionaré algunas pistas en forma de preguntas, que le ayudarán a saber en qué casilla fue comida la dama. Uno de los puntos principales al resolver estos problemas retrospectivos es hacerse las preguntas correctas. Entonces, ¿Qué pieza fue comida por el peón blanco en b3?.

- Evidentemente un alfil negro –aseguró Watson-.

- ¿Y cuál es la casilla original de ese alfil?

- Tiene que ser c8, ya que el alfil de f8 se mueve solo en casillas negras.

- Bien, ahora viene la pregunta crucial: ¿Qué pieza fue comida primero, el alfil negro o la dama blanca?

- No veo manera de saberlo –replicó Watson-.

- Entonces, hágase la pregunta de esta manera: ¿la dama blanca fue comida antes o después de la pieza comida en b3 por el peón blanco?

- La dama blanca –observó Watson- salió al tablero via a2. Y puesto que el peón comió un alfil, entonces el alfil fue comido antes que la dama.

- Exacto –dijo Holmes-. Y esto, ¿no nos resuelve el problema?.

- ¡Ah! –dijo Watson- ¡ya veo! La toma en e6 fue hecha antes de que el alfil negro saliera para ser comido en b3, lo cual, a su vez sucedió antes de que la dama blanca saliera para ser comida. Por lo tanto, la dama blanca no fue comida en e6. En otras palabras, la secuencia fue la siguiente: primero el caballo fue comido en e6, luego salió el alfil y fue comido en b3, luego la dama blanca salió y fue comida en h6.

- Muy bien, Watson –dijo Sherlock Holmes-. Creo que con un poco más de práctica, estará en condiciones de hacer análisis retrospectivo.