Effim Dimitrievich Bogoljubov nació el 14 de abril de 1889 en Kiev (Ucrania), cuando estaba bajo el poder del imperio ruso. Su primera gran actuación en un torneo internacional fue el cuarto puesto
alcanzado en el torneo de Varsovia de 1910. No participó en enventos de gran
importancia hasta el torneo de Mannheim de 1914, que tuvo que cancelarse por
el estallido de la Primera Guerra Mundial, y como era ciudadano ruso, fue
internado en una prisión junto con el resto de maestros de cuyos países
estaban en guerra con Alemania y Austria, como Alekhine, Fahrni, etc. Fue
durante la estancia en la prisión en que forjó su amistad con Alekhine, pues
jugaron muchas partidas a ciegas entre ambos, y fue entonces, quizá, cuando
Alekhine se dio cuenta de que era un jugador muy superior a Bogoljubov. En
1927 se nacionalizó alemán. |
|
|
Aunque jugó en algunos torneos antes de la Primera Guerra Mundial,
Bogoljubov comenzó a formar parte de la élite a partir de los años veinte,
después de sus sensacionales triunfos en Berlín (1919) y, sobre todo, en
Pistyan (1922), delante de Alekhine y Spielmann. Después de sus victorias en
los torneos de Moscú y Breslau en 1925, Bogoljubov retó a Capablanca, pero
éste no accedió al match. No sería hasta 1927 que Capablanca convocó un
torneo de candidatos, el Torneo de Nueva York, en que participaron, además
del genial cubano, los cuatro grandes maestros más fuertes del momento, con
la excepción de Lasker, que no fue invitado según se rumoreaba "por si
ganaba el torneo", y Rubinstein: Alekhine, Nimzovich, Vidmar y Spielmann,
además de Marshall, que se bien había dejado de ser un asiduo en los
primeros puestos de los torneos, siempre era un peligroso oponente.
Bogoljubov fue invitado a este certamen, pero pidió demasiado dinero por
participar y además, expresó que en vez de disputar ese torneo de candidatos,
lo que tenía que jugarse era un enfrentamiento entre Capablanca y él. Al
final, ganó Capablanca el torneo y Alekhine quedó en segundo lugar, por lo
que éste tuvo el privilegio de jugar contra Capablanca y, como es sabido,
ganó el match. A partir de esos momentos, Alekhine, en vez de jugar el match
de revancha con Capablanca, se dedicó a jugar dos matches con Bogoljubov, en
1929 y en 1934, en los que el maestro de Kiev fue derrotado en ambos
encuentros, por -11+5=9 y -8+3=15, respectivamente. |
|
|
Murió de un ataque al corazón el 18 de junio de 1952 en Triberg. Su
optimismo legendario no le abandonó nunca: un año antes de morir, cuando se
disputaba el campeonato del Mundo entre Botvinnik y Bronstein, Bogoljubov
afirmó que aún tenía suficientes fuerzas como para derrotar al vencedor del
encuentro. |
|
|
No efectuó una gran contribución a la teoría de las aperturas, exceptuando
la Defensa Bogoindia (1.d4,Cf6; 2.Cf3,e6; 3.c4,Ab4+), inspirada en la
Defensa Nimzoindia. No ha de tomarse muy en serio su respuesta 1...Cc6
contra 1.d4, aunque con ella obtuvo una victoria sobre el maestro Moritz, un
rival muy inferior, en el torneo de Breslau de 1925. |
|
|
Su libro más famoso es, seguramente, "1.P4D!". Escribió varios libros de
torneos: Campeonato del Mundo de 1929, Torneo de Moscú de 1925, y también
una monografía de partidas de Chigorin. |
|
|
Sus principales éxitos, teniendo sólo en cuenta los principales torneos
internacionales, fueron los siguientes: |
|
|
Primer lugar en: Berlín (1919), Pistyan (1922), Carlsbad, empatado con
Alekhine y Maróczy (1923), Cto. URSS (1924), Breslau (1925), Leningrado
(1925), Moscú (1925), Berlín (1926), Hamburgo (1927), Bad Kissingen (1928),
Bad Nauheim (1935). |
|
|
Segundo lugar en: Triberg (1920), Magdeburgo (1927), San Remo, empatado con
Nimzovich (1930), Bled (1931), Berlín (1937), Bad Nauheim, empatado con
Alekhine (1937), Bad Harzburg (1938). |
|
|
Tercer lugar en: Göteborg (1920), Berlín (1920), Bad Saarow (1937). |
|
|
Para terminar, dejemos la palabra a Réti: |
|
|
"Bogoljubov es un hombre caprichoso, que juega muy desigualmente, pero que
arrolla a todos sus oponentes cuando es el completo dueño de sus ideas. Y
así su juego nos da la impresión de ser más bien un fenómeno de la
naturaleza que el resultado de consideraciones técnicas: una corriente
salvaje que rompe todos los diques. Así, la confiaza de Bogoljubov en sí
mismo, su infinito optimismo, debe ser un factor esencial en sus éxitos." |
|