Nació el 17 de junio de 1929 en Tbilisi (Georgia), y falleció el 13 de agosto de 1984 en Moscú.

     Para muchos aficionados, Tigrán Petrosián es sinónimo de tablas y aburrimiento. Dio sus primeros pasos en la Escuela de Pioneros. Quedó impresionado al ver ganar de cerca a uno de los mejores jugadores del mundo (Salo Flohr, en 1942), durante la exhibición de simultáneas en Tbilisi.

     Sus padres mueren 3 años más tarde, durante la Segunda Guerra Mundial, y para mantener a sus hermanos se tiene que poner a trabajar en un club de oficiales.

     El libro que más le influyó fue Mi Sistema, de Nimzowich, cuyas teorías siguió y perfeccionó. Después de proclamarse campeón de Georgia y de Armenia, a cuya capital se trasladó en 1946, Petrosián se entrena en Yereván con Genrij Kasparián, un jugador muy agresivo.
 
Su progreso fue lento, en 1947 se instala en Moscú, y tras haber aparecido 2 veces en el campeonato de la URSS, queda en segundo puesto en su tercera aparición. Empezó a ganar una serie de torneos. Casi nunca pierde, pero tampoco arriesga para ganar.
 
En 1966 derrota a Spassky, pero 3 años después cae ante el mismo rival. Durante esos 6 años, sus resultados en torneos son mediocres.
 
Petrosián se proclama campeón de la URSS dos veces más (1969 y 1975), cae ante Fischer en la final de candidatos de 1971, y ante el disidente Korchnoi en 1974. Al volver a la URSS derrotado por "el traidor" (que volvió a eliminarle en 1977 y 1980), es destituido como director de la revista 64.
 
Firmaba empates con frecuencia. Era sordo, de manera que cuando no quería ruido para concentrarse al jugar, desconectaba su audífono.
 
Petrosián dio siempre la sensación de que hubiera sido uno de los más grandes de la historia de haberse mostrado más ambicioso.