Nació en 1862 en Breslau (Alemania), y falleció el 17 de febrero de 1934. Siegbert aprendió a leer y a escribir a los 4 años. A los 6 años, no solamente leía los libros que caían en sus manos, sino que los entendía.

      En su época de estudiante en Berlín, cuando conoció al hermano de Emmanuel Lasker, fue cuando se interesó por el ajedrez. A los 18 años, dejó a un lado la carrera para dedicarse al ajedrez, pero esto no duró mucho, al poco tiempo se entusiasmó por la Medicina; se trasladó a Halle para terminar la carrera, sin tener la tentación del ajedrez.

     Aún y así, lo sucedido no tuvo malas consecuencias deportivas; consiguió buenos resultados en algunos torneos, y terminó segundo en Hamburgo de 1885.
 
Ganó cinco torneos seguidos: Nuremberg 1888, Breslau 1889, Manchester 1890, Dresde 1892 y Leipzig 1894; también ganó algunos duelos. Se comentaba que hacia 1893 nadie jugaba mejor que Tarrasch.
 
Finalmente, consiguió jugar un duelo con Lasker, pero éste le ganó; la moral de Tarrasch bajó mucho, pero justificó la derrota poniendo por escusa el clima marítimo.
 
En resumen, Siegbert fue una de las estrellas más dogmáticas y presuntuosas de la historia del ajedrez. Su aportación científica fue enorme: buena parte de sus ideas siguen hoy vigentes y han inspirado a Víctor Korchnoi y Gari Kaspárov entre otros.